Empecé a ver doramas (series japonesas para televisión) porque me volví adicto a Japón. Lógicamente empecé a ver doramas y como tiempo antes me pasara con el manga, me gustó ver historias que suceden en un país moderno aunque no occidental y con ello encontrarme con una perspectiva diferente de las relaciones personales, laborales, etc.
Pero una vez que pasó el efecto sorpresa seguí enganchado a las series japonesas, por dos razones fundamentales, son cortas, con unos 10 capítulos te cuentan una historia interesante sin tenerte enganchado durante años enteros y por supuesto que suceden en Japón.
En este blog me gustaría depositar las sensaciones que me producen los doramas que voy viendo y poder ayudar a alguien a decidirse a ver alguno o no, o a elegir el que le apetecería ver en un momento determinado.